La primera imprenta en Cienfuegos y otras curiosidades

La primera imprenta en Cienfuegos y otras curiosidades


Apenas  26 años después de fundada la colonia Fernandina de Jagua,  quedaba establecida en Cienfuegos la primera imprenta, el 14 de noviembre de 1845.  Era propiedad de Francisco Murtra, hijo del dueño de la imprenta radicada en el vecino poblado de Trinidad donde los comerciantes cienfuegueros iban hasta entonces a encargar trabajos de impresión  para sus negocios.

La fundación de la primera imprenta de Cienfuegos determinó la aparición de los primeros periódicos impresos de nuestra Villa, como parte de su desarrollo económico y social.  Aclaramos que decimos periódicos impresos porque antes hubo al menos dos realizados a mano, de los que hablaremos después.

La primera imprenta fue muy bien recibida, porque determinó la aparición del primer periódico que se llamó “Puerto de Cienfuegos”  acaso porque las primeras informaciones se referían al movimiento portuario que resultaba muy importante para la Villa.  Esa simple hoja impresa mediante  la técnica gráfica de Gutenberg originó muy poco después, el periódico que se llamó “Hoja Económica de Cienfuegos” que además de las informaciones del acontecer económico y su desarrollo, de propaganda comercial y otras noticias, poseía una sección cultural con poesía e incipiente literatura.  Era ya un instrumento propagandístico y vocero de la clase social que gobernaba la Villa. Desde su nacimiento resultaba, lógicamente, clasista, como toda la prensa en todas las épocas en todas partes del mundo.

Si nos atenemos a la realidad histórica, ni “Puerto de Cienfuegos”, ni “Hoja Económica de Cienfuegos” fueron los primeros periódicos, porque antes hubo dos que fueron realizados a mano. Sí, escritos de puño y letra, que circulaban entre los vecinos de Fernandina de Jagua y disfrutaban de simpatía, porque alegraban las noches, después de largas jornadas laboriosas, en un ambiente urbano donde no existían todavía lugares de recreación, ni actividades propias para solazar el intelecto.

El primero de esos periódicos manuales  fue “El Ético”, apareció en 1825 y tenía carácter satírico. Las copias circulaban de mano en mano entre familiares y vecinos, y según viejos cronistas estaban elaborados por un pequeño grupo de jóvenes estudiantes con inclinaciones y aptitudes literarias. Si nos atenemos a lo que cuentan antiguos historiadores sureños al parecer en un momento dado aquellos editores jóvenes se burlaron de alguna institución o acaso del mismo Fundador y Gobernador De Clouet, que tenía un carácter irascible, porque fue él mismo quien prohibió su circulación y llamó al orden a los pioneros del periodismo de la colonia Fernandina de Jagua. Aquel fue el primer intento de hacer “periodismo”  y la primera “censura” de prensa de nuestra historia local.

El segundo periódico también fue escrito a mano, copiado numerosas veces por varios aficionados y puesto a circular, en 1840 en la ya Villa de Cienfuegos.  Se llamó “El Alba” y tenía carácter literario, entretenía e ilustraba porque sus editores eran ilustrados. Los manuscritos circulaban de mano en mano por toda la población y mantuvo su encanto hasta que llegó la imprenta y la cultura se impuso con el encanto del desarrollo tecnológico, acaso carente de aquel toque personal y subjetivo de la escritura manual. No existen ejemplares de estos interesantísimos esbozos del aprecio de los cienfuegueros por la prensa local. Pero así nació la prensa cienfueguera, con tales virtudes y defectos, pero son nuestras raíces culturales históricas.

También, por coincidencia histórica, otro 14 de noviembre, pero de 1913, ocurrió el fallecimiento de Enrique Edo Llops, que aunque nació en Valencia, España, se forjó periodista e historiador en Cienfuegos. Aquí fundó el diario “El Telégrafo” en 1867 y es autor de la obra Memoria histórica de Cienfuegos y su jurisdicción, imprescindible para conocer de nuestras épocas anteriores.

La nueva prensa, con la nueva sociedad, nos hace mejores. Al menos nos abre posibilidades para ello, y hemos de aprovecharlo.

Asimismo el día pródigo de 14 de noviembre trae otro acontecimiento.  En 1879 quedó inaugurada en Cienfuegos una gran escuela, la mayor entonces en el territorio para la enseñanza primaria y secundaria.  Fue creada por el grupo religioso Monserrat, de la orden de los Jesuitas, sin duda los más progresistas de la curia católica. Ocupa una manzana de terreno entre las avenidas San Fernando y San Carlos y las calles Cid y O’Donnell, que comprende también una iglesia y capilla. Allí se educó la burguesía y pequeña burguesía cienfueguera y su descendencia, únicos capaces de abonar los altos precios de la educación privada.  Desde antes del triunfo de la Revolución en 1959, esta escuela había cerrado sus puertas.

El desarrollo de la sociedad cubana actual es mucho más franco y realista porque perdió muchos amortiguamientos socio-económicos que la lastraban y ganó facultades para vérselas consigo misma, avanzó hacia formas superiores de educación en lo formal y clasista, dinamizó la enseñanza y la universalizó, la hizo más integral e integradora, eliminó lo doctrinario y memorístico, arribó a la superioridad de la escuela moderna que enriquece al alumnado con el arribo a sus propias conclusiones y le muestra virtudes como la generosidad, el desprendimiento, la solidaridad, los valores patrióticos.

Así con la nueva prensa, la nueva escuela y la nueva sociedad, nos hacemos mejores.  El desarrollo histórico nos lo confirma.

Por: Andrés García Suárez / 5 de Septiembre

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